Cuando se inauguró la primera tienda PIPELINE en el centro de la ciudad de Santo Antonio da Platina (provincia de Paraná) en 1997, aunque se vislumbrase el crecimiento, no se imaginó lo éxito que lograría en la última década. Actualmente la PIPELINE sigue actuando en el ramo minorista, fabricando sus propias piscinas en fibra de vidrio con la más alta tecnología.
La empresa tiene su sede fabril en un área propia de 12.000 m², ubicada en la ruta BR 369, km 22,5, en la ciudad de Cambará, provincia de Paraná, Brasil.
La filosofía de la empresa siempre ha sido buscar la excelencia en la atención al cliente, ofreciendo los mejores productos a precios competitivos. Conquistó el reconocimiento por parte de sus clientes por su postura ética y profesional en el mercado, y es considerada una de las mejores industrias de piscinas del país.
Dicha posición ha sido sostenida a través de la frecuente innovación, perfeccionamiento de sus productos y entrenamiento de su equipo de colaboradores, que siempre mira satisfacer las expectativas de sus clientes.
La PIPELINE está comprometida con los aspectos relativos al medioambiente. Un excelente ejemplo es la captación del agua de la lluvia de toda su área fabril para utilización en la industria. La empresa siempre pretende utilizar productos ecológicamente correctos para preservar y garantizar la sustentabilidad del planeta. |